Día Mundial del Inodoro 2013: "Saneamiento para Todos"

Aunque una vasta mayoría de la población mundial tiene acceso a teléfonos móviles, un tercio de la humanidad no tienen acceso a un saneamiento adecuado, incluidos inodoros o letrinas, con graves consecuencias para la salud, la dignidad y la seguridad, el medio ambiente y el desarrollo económico y social.

Para hacer frente a eso, la Asamblea General de la ONU adoptó la resolución en julio de 2013, designando el 19 de noviembre Día Mundial del Inodoro.

La falta de saneamiento mejorado contribuye en gran medida a que casi 2.000 niños mueran cada día de enfermedades diarréicas evitables. También afecta a grupos de población vulnerables, como las personas con discapacidades y las mujeres, que están más expuestas a la violencia sexual. La carencia de retretes privados en las escuelas es una de las principales razones por las que las chicas no siguen en la enseñanza cuando llegan a la pubertad.

Un saneamiento y suministro de agua deficientes también generan pérdidas económicas valoradas en 260.000 millones de dólares anuales en los países en desarrollo.

El Día Mundial del Inodoro está dirigido a cambiar tanto el comportamiento como las políticas sobre asuntos que van desde mejorar la gestión del agua hasta acabar con la defecación al aire libre (algo que realizan 1.100 millones de personas en el mundo).

Mensaje del Secretario General con motivo del Día Mundial del Saneamiento (19 de noviembre de 2013):

Cada año más de 800.000 niños menores de 5 años mueren innecesariamente a causa de la diarrea —más de un niño cada minuto. Innumerables niños caen gravemente enfermos y en muchas ocasiones les quedan secuelas a largo plazo que afectan a su salud y su desarrollo. Un saneamiento y una higiene deficientes son la principal causa de ello.

En todo el mundo, unos 2.500 millones de personas no gozan de los beneficios de un saneamiento adecuado. Más de 1.000 millones de personas defecan al aire libre. Echemos abajo los tabúes y hagamos del saneamiento para todos una prioridad de desarrollo mundial.

Esta primera celebración oficial por parte de las Naciones Unidas del Día Mundial del Saneamiento es una buena oportunidad para poner de relieve esta causa tan importante. El saneamiento es crucial para la salud humana y la higiene ambiental. Es indispensable para el desarrollo sostenible, la dignidad y la existencia de oportunidades. El abastecimiento de agua y el saneamiento deficientes cuestan a los países en desarrollo unos 260.000 millones de dólares al año —el 1,5% de su producto interno bruto.

Por el contrario, por cada dólar invertido se genera un beneficio económico de 5 dólares al mantener a la población sana y productiva. Cuando en las escuelas hay aseos dignos, la asistencia de niñas es un 11% mayor. Cuando las mujeres tienen acceso a letrinas privadas, son menos vulnerables a ser agredidas.

Pese a los argumentos de peso de índole moral y económica para promover el saneamiento, se ha avanzado demasiado poco y demasiado despacio. Por este motivo, puse en marcha este año el Llamamiento a la Acción en Materia de Saneamiento con el objetivo de poner fin a la defecación al aire libre para 2025 y continuar la labor de iniciativas existentes, como la alianza Saneamiento y Agua para Todos y la iniciativa “Saneamiento Sostenible: Campaña Quinquenal hasta 2015”, año en que se cumple el plazo para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Nos queda mucho camino por recorrer para alcanzar la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de reducir a la mitad la proporción de personas sin servicios de saneamiento adecuados. Hemos de redoblar con urgencia nuestros esfuerzos y trabajar todos juntos, codo con codo, para obtener resultados tangibles rápidamente. Con la vista puesta más allá de 2015, es esencial que el saneamiento sea una de las claves del marco para el desarrollo después de 2015.

Las soluciones no tienen por qué ser caras o de cariz tecnológico. Se puede reproducir o aplicar a mayor escala muchos modelos que han dado buen resultado. También hemos de esforzarnos en educar a las comunidades en situación de riesgo y cambiar las percepciones culturales y las prácticas arraigadas que no tienen cabida en el mundo moderno.

Si aunamos esfuerzos —y mantenemos un diálogo abierto y sin embozo sobre la importancia de los aseos y el saneamiento—, podemos mejorar la salud y el bienestar de un tercio de la familia humana. Ese es el objetivo del Día Mundial del Saneamiento.

Para Saber Más:

.- Sitio Oficial del Día Mundial del Inodoro

.- Resolución de la ONU por el Día Mundial del Inodoro

.- Recursos Multimedia

.- Ficha Informativa

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