Parque Ecoturístico Totumena: Un Encuentro con la Prehistoria de la Sierra

A 40 minutos de un tranquilo recorrido a pie, por un sendero que exalta bellezas naturales y guiados por el suave sonido del movimiento de las aguas del Rio Apón, encontramos la piedra Totumena. En ella se preserva la comunicación ancestral de los Yukpas, representada en petroglifos. Estos diseños simbólicos grabados fueron realizados desgastando su capa superficial.

Vía Toromo, como a 4 kilómetros antes de llegar al Parque Ecoturístico Cueva de Toromo, encontramos la señalética que nos orienta a adentrarnos 3 kilómetros más hasta llegar a lo que hoy se ha definido como las 300 hectáreas de este nuevo Ecoparque. En este espacio se custodia el más importante monumento arqueológico, el testigo étnico de la prehistoria en la Sierra de Perijá.

La aventura no se hace esperar, los Ecoguías, los intrépidos Guardabosques de INPARQUES, los llevarán por los seguros senderos y explicarán a los visitantes la historia de estos importantes petroglifos.

También, la mejor oportunidad para los amantes del senderismo, los trotadores a campo traviesa y para los observadores de la flora y fauna.

La palabra petroglifos proviene de los términos griegos petros (piedra) y glyphein (tallar). En su origen, fue acuñada en francés como pétroglyphe. En Venezuela se han hallado 470 ejemplares y se calculan que están entre los 3.000 y 5.000 años A.C. Entre los instrumentos que se utilizaron en el tallado están la abrasión o frotamiento con piedras complementadas con el uso de arena, agua y conchas marinas y la percusión lítica, llevada a cabo por medio de cinceles y martillos líticos. También se empleaba la savia silicolítica de algunas plantas, aplicándola a la roca para desintegrar la superficie que se quería grabar.

Aunque son muy limitados en el país los casos de petroglifos que han sido fechados, se pueden ubicar en líneas generales dentro del período llamado Meso-Indio que en nuestro país se extendió entre 5.000 y 1.000 A.C. y probablemente hacia sus etapas más tempranas. Sus funciones fueron variadas: en distintos países han sido utilizados como demarcadores territoriales; indicadores de cementerios; calendarios leídos según las subidas y bajadas de las aguas de los ríos; guías para las tribus migrantes e indicadores de las mejores zonas de cacerías en los pases de montaña.

Contacto: Pedro Gutiérrez, Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), 0416-560.76.86
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