Mark Lynas, Periodista Ingles

Según científicos, si todo sigue su curso actual y en el peor de los casos, en un siglo la temperatura podría aumentar hasta seis grados Celsius. Un buen, día el periodista Mark Lynas supo ese dato y tuvo una idea: crear los nuevos mapas del planeta para cada aumento del calentamiento, grado a grado.

Después de rastrear miles de reportes científicos, el resultado de su investigación se llamó "Seis Grados: Nuestro Futuro en un Planeta más Caliente" (Ver Nuestra Sección de Libros y Revistas). En pocas semanas, el libro se convirtió en éxito de crítica y ventas en el Reino Unido, él es una celebridad verde y su reporte en inspiración para un documental llamado "Seis Grados que Podrían Cambiar el Mundo", realizado por National Geographic Channel (Ver Página Web).

Filmado en cinco continentes, el programa analiza los efectos del mentado Calentamiento Global, recogiendo testimonios del fenómeno por parte de científicos y, también, de personas comunes y corrientes, como campesinos o fotógrafos de naturaleza.

Lo más sorprendente –aseguran quienes ya presenciaron el documental– son los cuarenta gráficos de alta definición que muestran las potenciales mutaciones en ciudades, ecosistemas y regiones enteras, producto de las nuevas temperaturas. Por ejemplo, con sólo un Grado Celsius extra se acabaría la mayoría de los arrecifes de coral y los glaciares de montaña. Con tres grados más, colapsarían los bosques lluviosos del Amazonas, se derretirían los hielos de Groenlandia y se crearían nuevos desiertos en el medio oeste de Estados Unidos y en el sur de África. Ahora, si la temperatura sube seis grados, comenzaría a morir la mayor parte de la vida en el planeta, incluyendo la humana.

"Siempre me han interesado los temas medioambientales. Cuando pequeño viví en Lima y cuando íbamos de paseo a las montañas, podíamos ver sitios donde era tanta la contaminación, que ya estaba todo muerto. Eso me impactó mucho", recuerda Lynas, explicando las motivaciones para los diez años que lleva trabajando en temas medioambientales. Y, con toda esa experiencia, su conclusión es alarmante: "El calentamiento global no sólo significa el lento incremento en el promedio de la temperatura. Cambia radicalmente el sistema como opera la Tierra".

–¿Qué debería esperar la población mundial para las próximas décadas?

"Depende de cuánto suba efectivamente la temperatura. Y eso depende en directa medida de cuánto se pueda recortar la emisión de gases del efecto invernadero. Si no hacemos nada y aumentan efectivamente 5 o 6 Grados Centígrados, al final del siglo podría venir el colapso de la civilización humana. Esto porque grandes extensiones del planeta, donde hoy vive gran parte de la población mundial, habrá desaparecido o serán completamente inhóspitas para la vida humana. Habrá muchas migraciones y refugiados climáticos y, probablemente, grandes conflictos. Aunque la temperatura suba el mínimo estimado, de todas formas tendremos problemas, porque veremos la desaparición de los glaciares en los Himalayas o los Andes, y el aumento del nivel de los mares".

–¿No crees que ésta es una visión muy apocalíptica?

"No, porque en el libro y en el documental entrego diferentes escenarios. Si la temperatura aumenta un grado habrá un impacto, con dos, el impacto será distinto, y así hasta llegar a los seis grados. Yo no digo que vayamos a alcanzar el nivel más alto de esta escala, entre otras cosas porque en el mundo ya se están firmando tratados para reducir las emisiones. En ese sentido, yo soy optimista. Lo apocalíptico sería predecir el peor escenario y, lo que yo presento, son proyecciones científicas y no predicciones".

–¿Qué te parecen las resoluciones de Estados Unidos sobre el Protocolo de Kyoto?

"Estuve en Bali para la conferencia del cambio climático y el balance fue bastante positivo, porque la mayoría de los países estaba respetando el protocolo. Además, se están llevando a cabo varias otras negociaciones que deberían resolverse de aquí a dos años y, para ese entonces, habrá otro presidente en Estados Unidos, quien seguramente tendrá un sensibilidad mayor que George Bush respecto del tema. La gente debe presionar a sus respectivos gobiernos para que comiencen a negociar para salvar el planeta antes de que sea demasiado tarde".

–¿Qué pueden hacer los gobiernos y los ciudadanos comunes para revertir o detener este problema?

"Los gobiernos deben firmar tratados efectivos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Se espera que se den algunos pasos positivos en 2009, en Copenhague, por medio del Protocolo de Kyoto. Y cuando eso pase, habrá nuevas medidas para manejar los bonos de carbono, por ejemplo. Éstos serán más caros para las empresas, como una forma de que disminuyan sus emisiones. Ahora, lo que puede hacer el ciudadano común es el tipo de cosas con las que ya estamos medianamente familiarizados, como restringir el consumo de energía en el hogar, usar energías limpias, poner paneles solares en las casas, usar menos el auto".

–¿Cómo se puede hacer comprender a la población el efecto que tendrá en sus vidas el aumento de la temperatura mundial?

"Con mi proyecto intento visualizar lo que ocurriría en distintas partes del mundo. Tal vez no mencione Chile en mis imágenes directamente, pero se puede apreciar bastante bien lo que ocurrirá en distintas partes del mundo a través de las imágenes. Por ejemplo, hablo del impacto en los glaciares de la cordillera en Perú. Si eso pasa, ríos como el Rímac, que pasa por Lima, se secarán. Y eso es un problema enorme. Ese tipo de consecuencias pueden pasar en distintos países".

–Una pregunta personal: ¿cómo vives el día a día en este mundo que se supone no será más como lo conocemos?

"Estoy focalizado en advertirlo, para así intentar evitar el peor escenario. Tengo dos niños pequeños y ellos tendrán que vivir muchas de las cosas de las que hoy hablamos. Son cosas que les ocurrirán a personas de verdad en sitios de verdad".

 

EN INTERNET: Más información sobre la investigación en el sitio web de Mark Lynas, www.marklynas.org

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